Al menos una vez al año, idealmente antes de la temporada de invierno o de los meses en los que tendrá mayor uso. -Limpiar el interior del equipo y el área del quemador. -Verificar el estado de las líneas de gas y conexiones. -Comprobar el correcto funcionamiento de la llave de paso. -Revisar los sistemas de encendido y seguridad. -Reemplazar las baterías del control remoto y del receptor si el equipo las utiliza. nunca es recomendable dejar las baterías instaladas durante largos periodos de inactividad. Con el tiempo pueden sulfatarse, derramar ácido e incluso dañarse internamente, afectando el control remoto, el receptor o los componentes electrónicos de la chimenea.
03
jun.